El local de Dame la Pata sobre Av. San Juan se desarrolla como una remodelación integral que marca un punto de inflexión en la historia de la marca. Concebido entre fines de 2022 y 2023, el proyecto no solo redefine el espacio comercial existente, sino que se constituye como el primer local construido bajo el nuevo proceso de rebranding integral, pensado estratégicamente como modelo replicable para futuras franquicias.
Desde el inicio, el proyecto se abordó como un trabajo interdisciplinario, desarrollado en paralelo con el proceso de reformulación de la identidad de marca. La arquitectura y el diseño gráfico avanzaron de manera conjunta, con una búsqueda común: traducir espacialmente una marca renovada, moderna y cercana, que entiende a las mascotas como parte central de la vida familiar. En este sentido, el trabajo junto a la diseñadora gráfica Milena Rossi fue clave para lograr una coherencia total entre imagen, espacio, materiales, colores, señalética y experiencia de usuario.
Con una superficie aproximada de 290 m² en planta baja y un subsuelo de 100 m², el local presenta una complejidad funcional superior a otros puntos de la marca. El programa integra un área de venta general, farmacia, sector veterinario con dos consultorios —uno de ellos adaptable a quirófano—, sala postquirúrgica, peluquerías profesional y autoservicio, office para empleados, sanitarios y depósito en subsuelo. Esta diversidad de usos exigió un diseño preciso, capaz de ordenar flujos, garantizar condiciones técnicas adecuadas y mantener una experiencia clara y amigable para el público.
a organización espacial establece una separación gradual entre áreas públicas, semipúblicas y técnicas. El sector comercial se desarrolla al frente del local, mientras que las áreas profesionales se ubican hacia el fondo, logrando mayor intimidad, control acústico y un uso más específico del espacio. A su vez, la disposición estratégica de los sectores de alimentos balanceados obliga a recorrer el local, potenciando la visibilidad de productos y optimizando la lógica comercial.
La circulación no se plantea como un recorrido rígido o guiado, sino como una experiencia abierta que invita a explorar el espacio a través de puntos de interés, nichos de color y elementos destacados. Dentro de esta lógica, el denominado “camino de blisteros” cumple una doble función: ordenar la espera en el área de caja y reforzar la venta por impulso, mientras que la señalética incorporada en el piso responde a hábitos contemporáneos, aprovechando la atención del usuario para guiarlo de forma intuitiva.
El proyecto pone un fuerte énfasis en la funcionalidad operativa, tanto para clientes como para el personal. Los consultorios, áreas de peluquería y estaciones de trabajo fueron diseñados específicamente para su uso profesional, con mobiliario a medida y soluciones que priorizan la ergonomía, la higiene y la eficiencia.
Desde lo material, el local adopta un lenguaje limpio y controlado. El mobiliario fue diseñado íntegramente a medida, con un criterio modular y replicable, pensado para futuras implementaciones de la marca. El piso existente de cerámica fue tratado con pintura epoxi para unificar su apariencia, anticipando una futura renovación por sistema vinílico. La iluminación se plantea como un elemento central, garantizando un espacio permanentemente luminoso que acompaña la actividad comercial y refuerza la percepción de amplitud.
Uno de los hitos del proyecto es la incorporación del muro verde con el logo luminoso, que funciona como punto focal y elemento identitario, reforzando la presencia del color verde dentro del universo de la marca. A esto se suman el muro destacado y el muro de adopciones, concebidos como parte activa de la experiencia del local. Este último expresa de manera tangible el compromiso social de Dame la Pata con la adopción responsable, integrando valores de marca al recorrido cotidiano del espacio.
El resultado es un local que trasciende la lógica tradicional del pet shop para convertirse en una traducción espacial directa del nuevo manual de marca. Un espacio lúdico, cercano y familiar, pero al mismo tiempo altamente optimizado en términos de flujo, operación, psicología de ventas y profesionalismo. Este proyecto inaugura una nueva etapa para Dame la Pata, estableciendo las bases arquitectónicas y conceptuales para su crecimiento futuro.















